sábado, junio 10, 2006

Alemania, otro mundo

Con la llegada del Mundial de Alemania, mucha gente con pasta (yo no) seguro que decide pegarse un viajecito así que no viene nada mal saber unas cuantas costumbres típicas alemanas:

Pis sentado

En multitud de aseos públicos cuelga un cartel en aleman en el que se pide que los caballeros miccionen sentados. Se evitan salpicaduras y la costumbre está muy extendida. Así que experimenta la sensación de hacer pis sentado y evita polémicas.

A las calcomanías frecuentes en los baños públicos y privados de Alemania, se suma ahora un pequeño fantasma de plástico, que apoya a las mujeres en su lucha inquebrantable en pos de una micción más higiénica.

El simpático fantasmita es adherido debajo del asiento del retrete. Cada vez que el macho, o mejor dicho, machista levante el asiento del inodoro, el fantasma le recordará de forma original que está haciendo algo indebido.

Una fiesta no es una fiesta

Si te invitan a una fiesta, o te cuelas, no pienses en el desmadre patrio al que estás acostumbrado. Lo habitual es que se trate de una reunión, en la que bailar no entra en los planes, con charlar y pasar un rato agradable basta.

Limpiar la basura

Antes de tirar la tapa del yogurt, se limpia, los botes de conserva se aclaran, y los envases se dejan relucientes como paso previo a desecharlos. La basura se recoge cada 15 o 30 días y hay que evitar que los malos olores a toda costa.

Palabras interminables

Si alguien te suelta Donaudampfschiffahrtskapitänsmütze (34 letras que significan gorra del capitán de la compañia naviera del río Danubio) ni te toma el pelo, ni se lo ha inventado. La estructura del idioma alemán permite que se formen largísimas palabras compuestas. Fussballweltmeisterschaftseröffnungsspliel -> Partido de apertura del Mundial de fútbol, Fussballweltmeisterschaftstorschützenkönig -> Pichichi del mundial/ Máximo goleador del mundial o Nationalmannschaftstrikot -> Equipación del equipo nacional, son perfectamente normales. Hasta se puede decir Fussballweltmeisterschaftsschiedrichterpfeifenreinigungstuch -> Pañuelo de limpiar el silbato del árbitro.

Besos no

¡Vaya exceso de confianza! ¿A qué viene tal familiaridad si no te conocen de nada? Los alemanes extienden la mano lo suficiente para que la estreches brevemente. Dos besos como saludo les resulta estridente y fuera de lugar.

Bolas y barbacoas

Se desnudan y montan la barbacoa en los parques al primer rayo de sol. Con mucho menos prejuicios a la hora de desprenderse de la ropa que los españoles, los teutones practican el nudismo en masa. Intégrate y prueba tú también a tumbarte desnudo sobre la hierba.

Distancia de seguridad


Eso de hablar a dos centímetros escasos de su boca -que cantaba Jesús Vázquez- resulta una invasión inadmisible del espacio personal. No conviene acercarse demasiado, ni tocar al interlocutor mientras se habla ni darle un palmetazo en la espalda a modo de saludo o despedida.

Orden y pulcritud

Nadie cruza un semáforo en rojo aunque no se divisen coches en el horizonte. Las calles están límpias y los desechos ocupan su lugar en las papeleras, no en el suelo. Las reglas son las reglas y nadie las cuestiona. No se rechista a la autoridad, ya sea el jefe, los padres, o las fuerzas de seguridad.

Los alemanes muestran interés por todos los partidos

Y no entienden que los españoles desconecten en cuanto eliminan a su equipo. Al menos, ésa es la percepción que los oriundos tienen sobre nosotros. Ellos se interesan por la competición, participe o no su selección.

Conciencia ecológica

El uso y abuso del plástico les saca de sus casillas. Gracias a su conciencia ecológica, las bolsas de la compra de antaño y los carritos sustituyen al derroche actual de plástico. Procura no hacer ostentación de plástico porque serás considerado un egoista e inconsciente maltratador del medio ambiente. Si adquieres una bebida en el estadio te cobrarán el vaso de plástico pero si lo devuelves al apurar el contenido, recuperarás el precio del 'pfand' (envase).

extraido de elmundo.es

2 comentarios:

Roque dijo...

Muy interesante.

Yo ya sabía que los suecos eran así, pero no creí que estuviese ese civismo extendido más allá del mundo escandinavo.

Jota dijo...

Yo tampoco sabía que eran tan "cívicos" pero lo leí y lo encontré bastante curioso